L. ¿Quién controla el negocio del lujo?

Decenas de marcas pugnan en el mercado del lujo, un negocio que mueve miles de millones de euros y que parece ajeno a la crisis. Pero, ¿quién maneja en realidad los hilos en el negocio del lujo? Desde hace unos años el sector de la moda, en general, y del lujo, en concreto, vive un auténtico proceso de concentración. Muchas de las firmas que durante décadas marcaron el paso de las tendencias han sucumbido a las tentadoras ofertas de empresas mucho más grande que han ido creando verdaderos ‘holdings’. En unos casos, estos ‘devoradores’ de marcas se han aprovechado de algún momento de debilidad para hacerse con el control de sus ‘víctimas’. En otros, las operaciones se han cerrado después de arduas negociaciones y colosales desembolsos económicos.

En la actualidad, son apenas cuatro las grandes empresas que controlan las firmas de mayor renombre: Louis Vuitton-Möet Hennessy (LVMH), Kering, Richemont y Only The Brave. Detrás de todas ellas hay enormes fortunas, grandes ambiciones empresariales y también una pasión enorme por el lujo.

LVMH

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Bernard Arnault.

Detrás de este gran conglomerado se encuentra , su presidente, un hombre que amasa la mayor fortuna de Francia y una de las mayores del mundo (más de 30.000 millones de dólares) y que ha conseguido tomar las riendas de un buen número de empresas relacionadas con el mundo del lujo. Su mérito no es sólo controlarlas, en muchos casos ha sido capaz de reflotarlas y devolverles el esplendor y prestigio perdidos con el paso del tiempo poniendo la dirección creativa de firmas como Vuitton, Givenchy o Dior en manos de diseñadores alejados a los cánones de la alta costura francesa o de origen anglosajón, como Galliano, McQueen, Marc Jacobs… En la actualidad, son más de 46.000 personas las que trabajan para LVMH, una empresa que ha sacado el máximo partido a la expansión mundial a través de internet y que en poco más de un decenio ha disparado los beneficios del grupo y ha pasado de tener bajo su paraguas hasta 60 marcas de renombre mundial.

Pero, ¿quién es Bernard Arnault? Además de una enorme fortuna, este francés nacido en 1949 comenzó su carrera empresarial el día que aconsejó a su padre vender su empresa de obras públicas para centrarse en el negocio inmobiliario. Con apenas 29 años se pone al frente de la nueva empresa, que se centra en la venta de apartamentos turísticos en la costa. Tras una breve etapa en Estados Unidos, Arnault regresa en 1984 a Francia para adquirir Agache Willot, una financiera que posee el control del grupo Boussac, que a su vez es propietario de Christian Dior, firma adquirida a finales de los años setenta, y de otras empresas como unos grandes almacenes (Le Bon Marché) y la firma de muebles Conforama, entre otras.

El objetivo de Bernard Arnault era adquirir Dior, una de las grandes firmas mundiales y marca insignia de la moda francesa. Cinco años después recupera el control de la división de perfumes de Dior, propiedad de Möet Hennessy, y poco después pone la primera piedra del holding con la compra de una parte de LVMH, grupo creado en 1987 tras la fusión de Moët Hennesy (empresa que controla una parte de las mejores marcas de champagne y cognac) y de Louis Vuitton (propietaria de la firma del mismo nombre y de Givenchy). En 1989, después de diferentes maniobras financieras y bursátiles, Arnault se convierte en accionista mayoritario del grupo y presidente. Es decir, controla las cuentas y la dirección ejecutiva.

lvmh_logo_0A partir de ese momento, Bernard Arnault, que en 1988 ya había comprado Céline, implanta su filosofía en LVMH y se lanza a la compra de cualquier marca o firma de lujo que se ponga a tiro: Berluti y Kenzo (1993), Guerlain (1994), Loewe (1996), Marc Jacobs y Sephora (1997), Thomas Pink (1999), Emilio Pucci (2000), Fendi, DKNY y La Samaritaine (2001).

Al margen de su actividad empresarial, Arnault ha desarrollado una intensa carrera vinculada al mundo del arte, no sólo a través de la compra de casas de subastas y de importantes cuadros de arte contemporáneo, también con el patrocinio y financiación de diferentes exposiciones; ha ejercido de mecenas de nuevos creadores y nuevos músicos, y puede presumir de tener tantas empresas como amistades influyentes, especialmente entre grandes damas, incluida Hillary Clinton.

Sin embargo, no todo han sido triunfos para Bernard Arnault a la hora de comprar todas las empresas que ha deseado. Dos se le resisten, Gucci y Hermès, y el conflicto con la familia propietaria de esta última es digna de un ‘culebrón’. Hermès fue creada en 1837 como un taller de aperos de caballería y dos siglos después sigue bajo el control de los herederos del fundador (Thierry Hermès) y convertida en la marca por excelencia del lujo: ropa prêt-à-porter, perfumes, productor de marroquinería, pañuelos de seda, joyas… En el año 2001 Arnault consiguió entrar en el accionariado de Hermès, pero las diferentes ramas familiares que controlan la lujosa firma han pactado impedir a toda costa que ésta pase a manos del rico empresario. La otra ‘perla’ que Arnault no ha podido comprar es Gucci, que finalmente fue adquirida por Pinault-Printemps-Redoute (PPR). A finales de los noventa ambos grupos protagonizaron un conflicto que pasó por los tribunales y acabó cuando Arnault se desprendió de las acciones que poseía de Gucci y François Pinault, propietario de PPR, pasó a controlar el 70% de la prestigiosa firma italiana. La operación no le salió barata a Pinault, que tuvo que desembolsar casi 5.000 millones de dólares y desprenderse de algunos de sus activos más valiosos para conseguir liquidez.

En el año 2012 anunció su intención de fijar su residencia en Bélgica y algunos le acusaron de querer evitar el pago de impuestos en Francia. Él lo negó, pero finalmente retiró su petición ante la enorme polémica desatada en el país. En 2013, Arnault nombra a su hija Delphine vicepresidenta ejecutiva de Louis Vuitton, marcando el camino de la que puede convertirse en su heredera al frente del holding.

En la actualidad LVMH tiene el control de firmas de moda (Guerlain, Marc Jacobs, Louis Vuitton, Céline, Dana Karan, Loewe, Berluti, Kenzo, Fendi, Emilio Pucci, Thomas Pink, Edun y Nowness), perfumes (Dior, Benefit, Fresh, Acqua di Parma, Make Up For Ever), relojes y joyas (TAG Heuer, Zenith, Hublot, Chaumet, Bulgari, De Beers y Fred), vinos y destilados (Möet Chandon, Dom Perignon, Mercier, Hennesy, Chateux Cheval Blanc, Ruinart, Belvedere…), grandes almacenes, publicaciones, astilleros, hoteles…

LVMH cerró el año 2012 con unas ventas de 28.100 millones (un 18,8% más que en 2011) y unos beneficios de 3.424 millones de euros (un 11.7% más).

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François-Henri Pinault.

KERING

Detrás de este holding se encuentra otro millonario francés: François-Henri Pinault. El origen de Kering está en el grupo PPR, que a su vez comenzó en 1962 como grupo Pinault y se dedicaba al negocio de la madera y la construcción. Su fundador fue François Pinault, padre del actual CEO del grupo. Comenzó como una empresa regional, pero poco a poco fue extendiéndose a toda Francia con la compra de otras empresas. El grupo dio el salto en los años ochenta cuando sale a bolsa y en su accionariado entran grupos inversores como Crédit Lyonnais y AGF. En los años noventa Pinault se hace con la firma Conforama, dedicada a la distribución de muebles y en 1992 se transforma en Pinault-Printemps al hacerse con el grupo Au Printemps y más tarde, en 1994, se convierte en Pinault-Printemps-La Redoute cuando hace lo propio con La Redoute. Ese mismo año también adquiere Fnac.

Hasta ese momento, el grupo PPR (denominación que asumirá en 2005) se limita a la compra de empresas de distribución al gran público, pero en 1999 entra en el negocio del lujo con la compra del 42% de Gucci. No fue una compra fácil, ya que tuvo que pugnar con su gran rival, LVMH, y realizar un desembolso muy elevado. No obstante, a partir de ese momento el grupo centra sus objetivos en el sector del lujo y controla, a través de Gucci, firmas como Yves Saint Laurent, Sergio Rossi, Boucheron, Bedat & Cie, Bottega Veneta, Balenciaga, Stella McCartney y Alexander McQueen. Poco a poco, Pinault va ampliando su control sobre el Grupo Gucci y se aleja del negocio de la madera y la construcción con la venta de Pinault Bois et Matériaux a Wolseley. En el año 2007 PPR compra una parte de la marca deportiva Puma y un año después se desprende de la división de YSL dedicada a la belleza y cosméticos, vendiéndosela a L’Oréal, e igualmente vende Bedat & Cie a Luxury Concepts y Conforama a Steinhoff International. En 2012 el grupo PPR compra la italiana Brioni y controla también Redcats Group, una empresa que agrupa a su vez a firmas europeas y americanas especializadas en la venta por internet. En junio de 2013 el grupo acuerda cambiar su denominación y pasa a llamarse Kering.

l_kering-logo1Kering es la mayor competidora de LVMH por el número de marcas de lujo que ha conseguido controlar y también por la dura pugna que han mantenido por hacerse con alguna de ellas, como es el caso de Gucci. A diferencia de LVMH, Kering ha centrado mucho más su negocio en el mundo de la moda (YSL, Gucci, Alexander McQueen, Balenciaga,Sergio Rossi, Bottega Venetam Stella McCartney), en las ventas por internet (Redcats Group) y en el deporte (Puma, Cobra Golf y Volcom), dejando menos protagonismo a las joyas y relojes (Girard Perregoux, Queelin, Boucheron, Jean Richard…) y a otros sectores, como los vinos y destilados o los hoteles. No obstante, Pinault es propietario de la revista Le Point y de la cadena de televisión TF1, tiene acciones del diario Le Monde, tiene una sensacional colección de arte que guarda en el veneciano Palazzo Grassi y es dueño dela firma de subastas Christie’s.

La fortuna de François-Henri Pinault le sitúa entre las cien mayores fortunas del mundo, con una estimación de 7.000 millones de dólares. Nacido en 1962, con 27 años se convierte en el director general de la empresa de su padre y después de trabajar en el extranjero y dirigir la cadena FNAC, en el año 2005 sustituye a su padre al frente del grupo PPR. Pinault es un auténtico conquistador al que le gusta rodearse de mujeres bellas: estuvo con la supermodelo Linda Evangelista y en la actualidad comparte su vida con la actriz mejicana Salma Hayek.

En 2012, todavía bajo la denominación de PPR, el grupo ingresó 9.763,3 millones de euros ( un 20,8 % más que en 2011) y obtuvo unos beneficios de 1.048 millones de euros (un 6,3 % más).

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Johann Rupert.

RICHEMONT

La tercera pata de la mesa del lujo es Richemont, una empresa suiza que nació en 1988 de la mano del surafricano Anton Rupert, quien en los años cuarenta creó en su país el Grupo Rembrandt, una empresa dedicada al negocio del tabaco, las finanzas, los vinos y destilados y, sobre todo, la extracción de oro y diamantes. Richemont nació de la fusión de las participaciones que Rembrandt (rebautizada como Remgro Limited) poseía en Cartier, Alfred Dunhill, Montblanc, Chloé y en Rothmans International. En 1989 Richemont compra el 30% de Philip Morris, pero en 1993 decide separar los negocios relacionados con el tabaco y los vinculados al mundo del lujo, que son integrados en el Grupo Vendôme Luxury, que en 1998 pasará a ser controlado totalmente por Richemont.

En 1996 comienza la expansión de la división del lujo con la compra de Vacheron Constantin, marca a la que seguirán que Panerai y Lancel (1997), Van Cleef & Arpels (1999), Jaeger-Le Coultre, IWC y A. Lange & Söhne (2000), Minerva (2006), Azzedine Alaia, Roger Dubuis y Donzé-Baume (2007), Net-à-Porter (2010) y Peter Millar (2012). En el año 2009 Richemont y Ralph Lauren lanzan su primera colección de relojes conjunta, tras el acuerdo de colaboración firmado el año anterior.

9a1a3349-0309-43aa-8ff8-5ed0eac0f3beAunque sus líneas de negocio son cuatro (relojes, joyas, productos de escritura y moda), predomina la alta relojería ya que Richemont es propietaria de prácticamente las marcas más importantes: Cartier, Vacheron Constantin, Piaget, Laeger-LeCoultre, A. Lange & Söhne, Panerai, IWC, Baume et Mercier, Roger Dubuis…

En la actualidad, Richemont ha centrado su negocio en la alta relojería y la alta joyería, además de los productos de escritura, sector en el que es propietario de las firmas más relevantes, como Montblanc y Montegrappa. Los malos resultados económicos de las empresas de la división de moda han llevado a la firma a poner a la venta las marcas que posee: Lancel, Chloé, Shanghai Tang y Dunhill. De momento, no busca compradores para las firmas Purdey, Azzedine Alaia, Net-à-Porter y Peter Millar.

Las ventas de Richemont en el año 2012 fueron de 10.150 millones de euros (14% más que en 2011) con un beneficio de 2.005 millones de euros (un 30% más). Johann Rupert, hijo del fundador de Richemont, es el actual director ejecutivo.

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Renzo Rosso.

ONLY THE BRAVE

Detrás de OTB (Only The Brave) está el italiano Renzo Rosso, sin duda el empresario que rompe moldes con respecto a los propietarios de los otros tres holdings. Hijo de agricultores de un pueblo de la región de Veneto, Renzo Rosso decidió seguir un camino distinto al de sus progenitores. Decidió estudiar ingeniería textil y desde el primer momento demostró una especial inquietud a la hora de diseñar prendas, especialmente pantalones vaqueros.  El origen de OTB está en Diesel, la marca creada por Rosso en 1978, junto con Adriano Goldschmied, propietario de la empresa Moltex en la que el propio Rosso había empezado a trabajar tres años antes. En 1985, deseoso de demostrar su capacidad creativa y llevar las riendas de su propio negocio, compró a Goldschmied su parte y se hizo con el control total de Diesel. A partir de ese momento se centró en crear nuevos diseños y tejidos para la confección de jeans. El éxito fue absoluto y a finales de los ochenta la empresa ya crecía a velocidad de vértigo. En los años noventa Diesel se consolidó como marca mundial y Rosso comenzó a crear colecciones bajo otras marcas y para clientes específicos, como 55DSL; a trabajar con los fotógrafos más creativos del momento; apostó por internet desde el primer momento con la creación de www.diesel.com en 1995, y puso en marcha su cadena de tiendas propias repartidas por todo el mundo.

En el año 2000 Rosso empezó a invertir en empresas de moda que tenían problemas económicos y cuyos diseños agradaban al estrambótico empresario. Primero fue Staff International (que comercializa las marcas Vivienne Westwood y Martin Margiela, a las que se sumarían DSquared2, Marc Jacobs Men y Just Cavalli), a la que seguirían otras Marni, Viktor & Rolf… Todas ellas quedarían agrupadas en 2008 baja la marca OTB. En 2012 intentó comprar la firma italiana Valentino, pero al final un fondo de inversión de Qatar pagó 860 millones de dólares por la marca.

En el año 2007 Diesel lanzó su primer perfume merced al acuerdo de colaboración con L’Oréal y en años sucesivos iría lanzando otro productos, como ropa deportiva, productos para el hogar e incluso bicicletas. Desde el año 2013 el director creativo de Diesel es Nicola Formichetti.

otbEvidentemente, los caminos y los gustos de los propietarios de LVMH, Kering y Richemont tienen muy poco que ver con los de Renzo Rosso, pero en los últimos tiempos se la ha comparado con ellos. El propio Rosso reconoce que admira el trabajo que han hecho los holdings del lujo y las marcas históricas, pero él prefiere apostar por firmas y diseñadores más jóvenes. No obstante, el hecho de que Rosso no quiera ser incluido en el mismo saco que otros empresarios no significa que la marcha de OTB no sea boyante. De hecho, el propietario de Diesel, con un patrimonio personal estimado en más de 3.000 millones de dólares, ha diversificado sus inversiones en otros sectores a través de la sociedad Red Circle y ha destacado por su altruismo con ayudas para afectados por terremotos, para la restauración de monumentos o para apoyar a jóvenes emprendedores. Sin ir más lejos, sus dos hijos, Andrea y Stefano, forman parte ya del staff de OTB. El primero como director creativo de 55DSL y el segundo como responsable de los nuevos negocios.

Las ventas de OTB en 2012 fueron de 1.500 millones de euros (un 10% más que en 2011).

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